La Compasión

“Sentimiento de tristeza que produce el ver padecer a alguien y que impulsa a aliviar su dolor o sufrimiento, a remediarlo o a evitarlo”.

La palabra compasión proviene del término latino cumpassio que significa ‘acompañar’.

La compasión es este sentimiento de quietud y acompañamiento hacia el otro, sin intentar acortarle el proceso de sufrimiento, puesto que el camino del sufrimiento contribuirá en su proceso de desarrollo personal.

La compasión es resistir el sufrimiento del otro, sin intervenir… Bert Hellinger
En este vídeo, Bert nos lo deja muy explícito:  https://www.youtube.com/watch?v=4fZn-Dm36so

 

Cuando corremos a socorrer a la persona apenada ¿Cuál es la sensación que nos impulsa a actuar?
¿Es por la necesidad de sentirnos útiles o por la necesidad de sentirnos bien con nosotros mismos?
¿Tiene que ver más en nosotros que en el afectado?

Ejemplo:
Una persona pide un donativo para comer…

Dejémonos sentir las siguientes preguntas:
¿Qué sentimos si le damos una moneda y qué sentimos si no se la damos? Y con qué tiene que ver el darla o no…
¿Cómo ayudamos a su persona dándole una moneda y cómo podemos ayudar no dándosela?

No es mi intención influenciar a no dar para comer, sino que mi intención es mostrar realmente lo que hacemos cuando estamos dando…, y darlo si lo creemos conveniente con toda nuestra responsabilidad…Es cierto que en ocasiones nos dejamos llevar por el impulso, pero siempre tiene que ser teniendo conciencia de lo que estamos haciendo…


Bert Hellinger
, nos habla de lo peligroso de la compasión.
Cuando no logramos soportar la pena del otro y por lo tanto tratamos de auxiliarlo, en este instante, interferimos en su propia alma. Y es en éste momento donde nosotros somos los débiles y los necesitados. Si con respeto logramos soportar su pena, nos dirigimos a él desde otro nivel. Este nivel, en contraposición a la compasión, es un nivel de fuerza. (Del libro “El Amor del espíritu”)

Bert Hellinger, nos advierte que en ésta acción totalmente llena de buena intención, en ocasiones es contraproducente y con su descripción nos previene del cuidado que hemos de tener en poder diferenciar cuando actuar y cuando “no actuar” es la ayuda desde éste otro nivel del que nos habla, y la necesaria. Si con respeto logramos soportar su pena, sosteniéndola y acompañándola, dejando que el otro encuentre por si mismo su camino de aceptación de los hechos, tomando su responsabilidad en ellos, nos dirigimos a él desde ese otro nivel, el nivel donde éste encontrará su propia fuerza para salir de su desdicha y continuar con su vida.


Teresa Pérez
Terapia Gestalt y Constelaciones familiares
www.constelacionestgest.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *